Warning: A non-numeric value encountered in /homepages/9/d388756279/htdocs/fwdss_2015/wp-content/themes/Divi/functions.php on line 5752

Para que una competición como la Maratón de Sables tenga 31 años de vida, algo debe hacer bien.
Todo tiene que salir bien.

Desde que llegamos al campamento, pudimos comprobar que nada está hecho al azar. Las casetas o haimas están colocadas milimétricamente formando círculos concéntricos. Las de la organización, forman de manera distinta y a muchos metros de la de los corredores. Esta configuración se mantendrá exactamente igual en todas y cada una de las etapas donde se monte el campamento (más adelante os contaré “el milagro” de montar y desmontar esta infraestructura cada día). Es tanta la obsesión para que los corredores mantengan la condición de autosuficiencia, que durante los 7 días no mantienen contacto con nadie que no sea un marshall o comisario de carrera. Alguna vez se pueden entrevistar con los periodistas pero muy vigilados por la organización. Por otra parte, en torno a los campamentos, se mantiene un cordón de seguridad por soldados del ejército marroquí y policía local. Ellos velarán por los corredores y la organización durante toda la competición.

Pero seguridad a un lado, los dos primeros días han sido de relax, de conocer a toda la organización, convivir con el resto de corredores… Muchas risas y mucho compañerismo, es previsible que esta carrera cambie nuestras vidas y traiga muy buenos amigos.

La comida, ha sido un buffet espectacular que cuesta creer que se prepare en medio del desierto. Para que os hagáis una idea, según el dueño del catering (cadena Xaluca), para el almuerzo de hoy se han cocido 1200 kilos de espaguetis. Que conste que no había solo espagueti para comer… Tal vez sea por esa ansia de que solo queda una comida “normal” hasta dentro de unos cuantos días. Los platos de los corredores se desbordaban por los lados. Como no, nuestros chicos han atracado a los que sirven sin miramientos. Uno de los que han apurado hasta el último gramo de hidratos ha sido Chema Martínez, sabe que va a pasar hambre, mucha hambre.

La verdad es que estos días hemos aprendido mucho y se han corregido muchas cosas. Entre esas cosas, una de las que más nos ayudarán a lo largo de la carrera es el peso de la maleta. Hemos corregido nuestra “deriva alimentaria” siguiendo los consejos de algunos veteranos. Hemos retirado cerca de 3 kilos de cada maleta. Eso se va a notar en carrera, ¿se notará también en nuestra hambre? Lo veremos, esperemos no matar a nuestros “consejeros”.

Hoy se ha comenzado con la verificación de los múltiples requisitos que exige la carrera para participar. Cómo ya sabéis, se trata de una prueba de autosuficiencia. Has de ser capaz de aguantar los 7 días que dura la competición con tus propios medios. Obviamente, la organización te facilita el agua y el cobijo en el desierto.

El control comienza con la revisión de la maleta de carrera. En ella debe estar lo obligatorio, entre lo que se encuentran cosas obvias como el pasaporte o el botiquín, y también cosas curiosas como un espejo para señales o un chupavenenos. Cabe pensar que estas cosas que obligan a llevar en la maleta no vienen impuestas por un capricho de la organización, son muchos años de aprendizaje y de situaciones que han llevado a tener en cuenta muchas cosas. También es verdad que otras cosas han evolucionado en la mochila de un corredor. Ahora por ejemplo, ya no es obligatorio llevar una bengala de señalización. La organización dota a cada uno de los 1200 corredores con un GPS para su localización constante durante la carrera. Es la única carrera que equipa con casi 2000 GPS a corredores y coches de apoyo.

Siguiendo con el día de chequeos de hoy, tocaba pasar por los médicos. Aunque parezca que ya están en el desierto y que mañana empieza la carrera, son ellos los que dan el visto bueno al corredor justo en ese instante, aunque ellos lo pensáramos, todavía no era seguro que saliésemos mañana a correr. Si no tienes el electrocardiograma o la ecografía pertinente, puedes quedar expulsado de la carrera antes de empezar. De hecho, ha habido casos en los que a pesar de haber pasado controles médicos en sus países de origen, los corredores han sido sometidos a nuevos chequeos porque sus electrocardiogramas o sus ecografías no convencían al médico que en ese momento certificaba su idoneidad para esta carrera. Alguno puede pensar que son muy estrictos en este tema porque, al fin y al cabo, otro médico ya ha aprobado a esa persona, pero en este caso, la responsabilidad, los seguros y la salud de los corredores depende de esos médicos durante estos días. Tienen la potestad y autoridad absoluta de retirar a un corredor de la carrera si así lo estiman oportuno (más vale no quejarse mucho por si acaso).

El recorrido de chequeo de hoy termina con la recogida de dorsal, comprobación de chips de paso y foto oficial. En este momento hemos aprovechado nuestra “geta” canaria para que nos sacaran varias fotos a los canarios juntos a parte de la oficial de cada corredor.

Como ya ocurrió en la Transalpine Run del año pasado, todas las cosas son marcadas con nuestro dorsal, cualquier resto que se encuentre por el recorrido significará penalización. Es muy importante para esta organización la ecología, la limpieza y el dejar todo mejor que cómo estaba antes. De hecho, ya os lo explicaré más adelante, os adelanto que hay una incineradora que quema todos los deshechos de cada día cuando recogen el campamento.

Otra de las curiosidades del campamento es el lugar destinado para que se cambien las mujeres. Existe como tal porque se ha dado el caso de que las mujeres se cambiaban alegremente delante de todo el mundo. Tenemos que recordar que estamos en Marruecos, país musulmán y como tal, hay que respetar sus costumbres y no tener mujeres desnudas andando por el campamento (2 corredoras alemanas concretamente en una de las ediciones). El día terminaba con el gran briefing del director de la carrera que le explicaba a los corredores las últimas normas, se presentaban los diferentes departamentos de la organización y se les deseaba las mejores de las suertes a todos.

En fin, podría seguir escribiendo las mil y una curiosidades del campamento y de la propia carrera pero aquí la WIFI es limitada, el tiempo es limitado y la noche cae sobre el desierto del Sahara. Mañana os contaré cosas como el derecho a 1 suero por corredor o la gente que va quitando hojas del roadbook a medida que se consumen las etapas para “aligerar peso”…

Mañana empieza la carrera, los chicos están preparados. Vamooooossss!!

PATROCINADORES: