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Para el equipo Forward es un orgullo tener clientes satisfechos, gente que consigue sus metas y que le dan un cambio a sus vidas con mucho esfuerzo.

Este post se lo dedicamos a todos y cada uno de los que forman la familia Forward (#forwardteam), esos que se esfuerzan día a día por conseguir sus objetivos. Nosotros ponemos los medios, el control y seguimiento, pero solo los clientes son responsables de sus resultados.

Aquí les dejamos con un mail que recibimos hace unos días. No hemos querido tocar ni una sola palabra, este mail, por completo, simboliza el espíritu de nuestro equipo. Muchas gracias Nacho por dejarnos compartir tu experiencia y tus palabras, ¡eres un orgullo para todos y debe ser INSPIRACIÓN para much@s!

“Hola crack:

 

He necesitado unas cuantas horas para asimilar todo lo que me pasó ayer y creo que te mereces un resumen decente de todo, porque para mi ha sido un día muy especial, lleno de emociones y siento que he hecho algo grande, y obviamente tienes mucha culpa de eso.

 

Pasé la tarde con nervios en casa, las dos últimas horas hasta coger el coche se me hicieron eternas y el reloj no avanzaba. Repasaba que había comido para ver si estaba todo bien, aprovechaba para beber mucho agua sabiendo que luego me iba a hacer falta y revisaba una y otra vez que el móvil estuviese con la batería cargada o que todo lo lo que tenía que llevar tipo dorsal, pulsera… estuviese preparado. Vestirme fue un poco parte de algo pensado, como cuando me vestía para mi boda y ayer me colocaba bien los calcetines, apretaba mis cordones a conciencia y me ponía la camiseta de mi primer carrera como si fuese un torero antes de salir en Las Ventas.

 

Al llegar estaba muy nervioso, me aislé de mis amigos, de mi familia y me puse música para intentar relajarme un poco, no me va todo el rollo de la carrera de si la foto oficial y todas esas chorradas, yo quería correr pero los nervios me podían, repasaba una y otra vez todo lo que me has dicho, que mirase mi reloj, que total era un entrenamiento más, pero estaba muy nervioso.

 

Al poco llegó mi amigo que es su segunda LPANightRun y con él iba yo más tranquilo. Hablamos de lo planeado, ambos venimos de semanas mejorando el tiempo pero yo estoy en los 61 minutos y él en los 58. Planeamos hacerlo juntos, a un ritmo cómodo pero sabiendo que si uno de los dos se sentía más flojo nos íbamos a separar y punto, ya nos veríamos en la meta. Repasé los puntos de avituallamiento y decidí no llevar mi botella de agua, por una cuestión de pesos Ruymán, ayer pensaba que bien correría si me quitase los kilos que me faltan por quitarme… ¡coño!.

 

Nos fuimos a salida previo paso por el baño y el ambiente te embarga, te emociona, no sabes si va a salir bien, pero el ambiente de camaradería de todo el mundo es precioso. Según se acerca el momento se te ponen todos los pelos de punta y la música te emociona. Miras a los que tienes a tu alrededor que con la mirada también parecen desearte suerte, unas palmadas y por fin la cuenta atrás, ajusto mi móvil y pongo la app en marcha y pongo mi cronómetro en marcha.

Primer contratiempo, que yo no sabía lo que íbamos a tardar los del cajón tres en cruzar la meta, arrancamos, nos paramos, arrancamos, nos paramos y yo deseando darle caña a las zapatillas. Ya por fin pasamos el punto de salida y empezamos a correr, pero muy denso todo, apenas tienes unos centímetros con el que va al lado, gente que va a menos ritmo que tú y cosas así, eso fue así los dos primeros kilómetros, muy incómodos. En el tercer kilómetro veo que vamos lanzados, muy por encima de mi tiempo y muy por encima del suyo, lo hablamos pero ambos vamos bien así que tiramos. Yo sé que hay piernas, debe acompañar la cabeza y la cabeza iba muy bien.

 

Llegamos al primer avituallamiento y me acuerdo de ti y me cago en la madre de alguien. Perdí unos segundos preciosos porque no tenían botellas preparadas, debían quitarle el precinto a las cajas, de malos modos arranco con dos botellas y tiro, mi compañero me dice que él va muy bien y va a tirar más rápido, yo pienso que es mi primera carrera y debo seguir mi cronómetro cada 250 metros, ya nos veremos en la meta.

 

Las Canteras me emociona, tantas veces que he corrido por ahí y esta vez el público me lleva, da ánimos, llevo mi música a tope pero escucho los gritos, la emoción de la gente que te anima, veo algún conocido, alguien me grita “Nachoooooo vamos!!!” ¡y es Paul! ¡que grande el noruego!. Va todo muy bien, mejor que lo planeado pero temo a la zona que hacemos dentro del puerto porque estaremos solos, sin gente que te anime.

Efectivamente, esa zona se hace súper dura, es fría y te sientes solo, se hace eterna y empiezo a perder segundos en el cómputo general, me da igual, llevo una traca de más de 25 segundos por encima de mi mejor tiempo por kilómetro, puedo tirar algunos. Al mismo tiempo empiezo a adelantar a gente, a recoger cadáveres como tú me decías y eso me motiva aunque me da pena por ellos, ellos traerían la misma ilusión que yo. Sé que me quedan dos kilómetros, afrontar desde el CC El Muelle hasta Mesa y López, que lo he hecho muchas veces y luego un tramo de postureo final y me espera mi particular gloria.

 

Y llego, y no veo a nadie, paro mi cronómetro y no me lo creo, miro el oficial y lo flipo, sea como sea lo he hecho por debajo de una hora. Es más, ¡qué cojones! ¡lo he hecho! cuando hace apenas dos meses lo veía imposible, pero he llegado. Recojo mi medalla, me bebo todo lo que me dan porque necesito líquidos y me emociono pensando que ya está, ya lo he hecho y que toca pensar en las próximas carreras y que esta, por tiempo será posiblemente mi peor carrera, puedo mejorarlo mucho en las próximas.

 

No tengo ni idea que tiempo he hecho, mi aplicación dice una cosa, el tiempo oficial otra y veo que mucha gente se queja de como se han medido los tiempos. Me da igual, he volado, he disfrutado, me acuerdo de la primera vez que estuve en Forward y tú todo seco me dijiste “bueno, aquí viene la gente con una idea y luego la va cambiando” mi idea era hacerme diez kilómetros de un tirón, ni pensaba en carreras, ahora lo he hecho, lo voy a repetir varias veces en los próximos meses y mentalmente tengo alguna meta un poco más ambiciosa para dentro de tu tiempo.

 

Gracias crack, mil gracias por todo, te merecías un resumen con todos los detalles posibles, de verdad que mil gracias por todo

 

un abrazo!!!

Nacho”