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Comienza una nueva película en el Forward Team. Comparte argumento con películas anteriores. El actor principal es el mismo y, a priori, seguirá al pie de la letra su papel…
Pero la verdad es que el guión de esta aventura no está escrito todavía. Sin embargo, aquí os adelanto una pequeña sinopsis y un breve prólogo: “Check in”

La Grand to Grand es una carrera de autosuficiencia, de 6 etapas en 7 días, con un total de 273 km. Para los que no lo sepan, este tipo de carrera se corre con cierto peso en la mochila pues tienes que cargar con todo lo necesario para sobrevivir en el Gran Cañón del Colorado los 7 días. Eso incluye toda la comida, enseres personales, material de primeros auxilios, saco de dormir, esterilla…
Como particularidades de este escenario, nos encontraremos arena, mucho terreno rocoso y algunos ascensos importantes hasta los 2600 metros de altura en algunas etapas. Además, las altas temperaturas durante el día y las muy próximas a los 4ºC por la noche, hacen aún más interesante la puesta a punto.

Partiendo de estos pocos datos, os podéis hacer una idea de la preparación física que debes tener para afrontar este reto. Además, en este primer post nos centraremos en una parte fundamental que muchas veces pasamos por alto, la logística.

Cabe destacar que para poder estar en la línea de salida el primer día, la organización te obliga a llevar ciertos elementos y cumplir una serie de parámetros en tu forma física y en el contenido de tu mochila. Por este motivo, el primer día se utiliza para presentar a los “checkers” tu material obligatorio, tus pruebas médicas y la comida que llevarás durante la carrera.

En el caso de Ruymán, los que lo conocen ya saben que no deja nada al azar. Tal vez ha hecho y repasado esa lista de material unas 150 veces, y no exagero. La noche anterior a la comprobación de material, es momento de hacer la mochila de carrera. Desde mi punto de vista, aún no se cómo puede caber todo lo que necesitas para 7 días en una mochila. Si no lo veo, no lo creo. ¿Cómo se hace esto? Pues con ciertos trucos que le ha dado la experiencia de correr tantas competiciones de este tipo.

En primer lugar, sobra decir que se ha prescindido de muchos “lujos”: LOS calzoncillos, no, EL calzoncillo. LOS pares de calcetines, no, EL par de calcetines, LAS camisetas… bueno aquí lleva 2, una para correr y otra para dormir… es que está feo meterse en el saco con una camiseta sudada de llevar corriendo tropecientas horas al sol del desierto (les recuerdo que no hay duchas). A ver, que no va a oler mejor pero, ¡coño!, uno se va a dormir de otra manera… En fin, todos su enseres reducidos a la mínima expresión.

Ahora toca meter la comida de toda una semana de competición. En este caso, sin entrar en muchos detalles, la dieta de estos días ha de tener al menos 2000 Kcal diarias, obligadas por la organización. Os explicaré un poco desde mi punto de vista inexperto lo que va a comer:
Para desayunar, unos polvos con agua (el paquete dice que es mousse de chocolate) y, si cuadra, muesli (solo tiene para 2 días). Empieza la etapa de ese día y se va bebiendo más polvos con agua. Llega al campamento sobre las 14:00 aproximadamente y se toma más polvos con agua. Eso sí, aquí he de decir que estos polvos son proteínas y gofio. Cuando llega la cena se toma un magnífico sobre de comida liofilizada, comida en polvo básicamente. Unas veces macarrones con queso, otras estrogonoff de ternera y otras, a lo loco, pollo con verduras. Recordemos que todos estos platos vienen en un sobre y se mezclan con agua caliente, una delicia.

Toda esta cantidad de polvos vienen en unos envases muy bonitos y mullidos pero de los que hay que desprenderse porque con ese volumen no cabrían ni en una trolley. Así pues, cual Pablo Escobar, la noche anterior nos dedicamos a meter polvos en bolsitas. Eso sí, sacando todo el aire y apretando bien el cierre zip para que no se saliese nada ni le entrara aire a cada bolsita. Las máquinas de vacío de la charcutería son una mierda comparado con la eficiencia nuestra sacando aire de las bolsas.

Por si esto no fuera poco, la organización exige que todas las bolsas, envases o enseres del corredor, han de estar marcados con su dorsal, repito, cada una de las bolsitas, cada uno de los geles, cada cosa… marcada con el número del dorsal. He de reconocer que aunque sea un coñazo, es muy necesario para que nada quede por el camino. Esto es simplemente para reconocer rápidamente quién fue el cerdo o la cerda que dejó tirado el papelito o cualquier desperdicio. En el chequeo se comprueba estrictamente que todo está marcado.

Con todas las bolsas ya terminadas, se meten en otras bolsas para cada uno de los días, de forma que esté todo organizado y no haya que estar desarmando toda la mochila todos los días. En principio, se va cogiendo bolsas de la parte superior al finalizar cada etapa.

A la mañana siguiente es hora de pasar la primera prueba. ¿Sabéis la sensación esa cuando te para la policía y aunque no hayas hecho nada te pones nervioso/a? Pues pasa algo parecido en estos chequeos, si no tienes todo lo que marcan las normas, no puedes correr. Estamos hablando de un listado extenso de cosas, la gran mayoría no las puedes comprar ya.

El primer paso es entregar la inscripción y firmar el típico papel de exención de responsabilidad por parte de la organización. Básicamente que tú te haces cargo de lo que te pueda pasar durante la carrera.

En el siguiente puesto, pesan al sujeto en cuestión, sin maleta. Nuestro pollo pesó 64 kg.

Ahora es el turno de la pesada mochila. Primero se pesa tal cual, luego, solo la comida. Cuando es el turno de revisar la comida, no solo se pesa sino que también se hace el conteo de Kcal diarias. Si es preciso, se ha de presentar las etiquetas de cada producto con su valor nutricional.

En este nivel, se chequea el saco de dormir, debe estar preparado para aguantar unos ciertos grados. El checker de turno, te hace desarmar todo el saco que estaba hipermegacomprimido en su bolsita para buscar la etiqueta y comprobar que el grosor es el mínimo marcado por la organización.
Junto con el saco llega la parte más curiosa de nuestra revisión. La organización te exige una esterilla. Ruymán no es de dormir con esterilla pues su saco es lo suficientemente acolchado y la esterilla solo le suma peso e incomodidad en la carrera. Así pues, saca una especie de gomaespuma rectangular de la espalda de la mochila (que se utiliza para dar rigidez a la mochila) y la presenta como esterilla. Hay que decir que llevábamos una esterilla normal escondida por si nos ponían pegas.

Obviamente nos las pusieron… Cuando nuestro oficial de la organización vio la esterilla minúscula puso cara rara y llamó al que parecía ser su “oficial de mayor rango”. El viejete que aparece por nuestra mesa ya venía negando con la cabeza… mal asunto… pensé yo. Pero claro, mi hermano ya tenía preparada “la letra pequeña” de las normas. En el material obligatorio de carrera se pide una esterilla que debe tener, al menos, el tamaño del torso. Pues con dos cojones y aferrado al pie de la letra, dice: “my torso is short…” como diciendo: si, la esterilla es pequeña, pero yo también y me cubre el torso, ¿o no?. “The torso is the torso” insiste el mister. Pues nada, que el abuelete, sumando sus cojones, se la puso en la espalda a ver si cubría el torso… ¡Bingo! Torso y esterilla coincidían al milímetro, así que se dió la vuelta murmurando y coló.

Con todo desparramado por la mesa, el oficial te da el visto bueno y ahora tienes que volver a meterlo todo a presión en la mochila. Por si nadie lo suponía, esto es como cuando abres una caja de un componente tecnológico y luego lo quieres guardar como vino y te falta media caja para que quepa otra vez… Lo mismo con la jodida mochila…

El último paso fue la recogida de dorsal y la foto de rigor.

Para seguir cumpliendo con las obligaciones de la organización, se ha de llevar un parche con la bandera de tu país en una manga y el parche de la organización en la otra. Pero estos americanos lo tienen todo pensado y han puesto a una pobre señora a coser todos los parches de todos los participantes. Así pues, dejas tu camiseta con tus dos parches a la atareada señora y en dos horitas la recoges.

Ahora si, cojan sus palomitas porque esto comienza. Siéntense, apaguen los móviles, lleven al niño a hacer pipí, abran los ojos y prepárense a disfrutar… shsssssssssss

PD: espero poder tener conexión a internet para poder subir un post cada día… si no es así, les cuento la película en unos días. ¡¡Vamoooooooooosss!!