Lo importante no es participar.
Me explico, ya está bien de sólo participar. El deporte es más que disfrutar con lo que te rodea. El deporte, como yo lo entiendo, (también) es sufrir… es arriesgar y es perder o ganar. Me encanta cuando veo a una persona dando el 100% de sus fuerzas, poniendo todo lo que tiene para retarse a sí mismo. Se me pone la piel de gallina cuando veo sufrimiento en la cara de un corredor que está preparado y quiere dar aún más de sí.

Hoy he visto en toda su plenitud esa vertiente del deporte llamada RIESGO.
A las 3:00 de la mañana tocaba despertarse para hacer la primera “largada” (salida en argentino). Despertarse con Ángel, incluso compartir una carrera con Ángel, es todo ilusión. Es un tío que prepara las carreras con meses de antelación, vuelve loco a cualquiera con infinidad de información, consejos y trucos. Levantarse con Ángel me recuerda al día de reyes cuando era pequeño, se ve en sus ojos la ilusión de un niño para abrir sus regalos, puede llegar a transmitirte que algo grande e ilusionante está a punto de llegar. Así que arriba que los reyes ya llegaron y estamos en Argentina.

Ya casi no nos acordamos de que Ángel lleva desde Diciembre sin correr por una lesión en la rodilla… Para los que no lo sepan, nuestro compañero ha venido a esta gran carrera, preparada durante muchos meses, con una lesión de importancia. De hecho, unas semanas antes hemos tenido que cambiar la inscripción de Team a individual. Por temas de fechas, nos han inscrito en Individual Élite, con los profesionales. Este contratiempo no evita que haya esperanzas de milagro y, por gracia divina, la rodilla no duela al correr. Aquí va una ración de RIESGO importante. Son tantas las ganas de competir, de no pasar “andando” por esta carrera, que opta por empezar a correr pase lo que pase.

Por otra parte, Ruymán tiene que tomar su parte de RIESGO en esta carrera. Para esta prueba se ha propuesto competir, luchar por dar el máximo, vaciarse en toda la competición para ver hasta donde puede llegar. Eso es arriesgado porque te juegas el físico, y también es arriesgado porque creas muchas expectativas, te pones objetivos difícilmente alcanzables. No es fácil tomar la decisión de dejar a tu compañero y tirar solo durante tantas horas. De hecho, es la primera vez que lo hace en competición.
Con esta tensión y con poco descanso en el cuerpo, vamos a los autobuses rumbo a la frontera con Chile (os recuerdo que son las 3 de la mañana… durísimo)

La carrera de hoy era la más rápida. El perfil no era muy duro y la estrategia era correr todo lo que se pudiese. El tiempo parece que nos respeta en los Andes, las primeras horas de la mañana son fresquitas pero como decía mi abuela: “con una rebequita basta”. El resto del día el calor apretó hasta los 30 grados aproximadamente, lógicamente, aquí es verano. La etapa se dividía en dos, 3 kilometros por Chile y los 30 restantes por Argentina. Cómo nos apuntamos los últimos en nuestra categoría, nos tocaba salir en el último cajón. Eso no es bueno porque siempre vas “arrastrado” por el resto de corredores, no puedes mantener tu ritmo fácilmente.

No obstante, las buenas sensaciones hizo que corrieran muy rápido. De hecho, “el lesionado” empujo muy fuerte desde el pistoletazo de salida. Como una bestia que es, y asumiendo el riesgo, no pensaba salir a correr caminando. Por desgracia, unos kilómetros más tardes hizo su aparición el dolor y la lesión impidió correr normalmente a Ángel, con un par, continuó solo toda la carrera con dolor, a su ritmo. Otro valor que nos enseña es que no hay que rendirse, esto también es deporte, esto también es venir a una carrera a dar el máximo, no solo a participar. El que viene a participar ya se hubiese retirado con este panorama.

Ruymán tiró fuerte a pesar de que un ritmo elevado le podía hacer polvo las rodillas. El terreno desigual, las piedras y los pequeños riachuelos te ponen en alerta cada paso. Una falsa pisada y estás comiendo piedras en milisegundos. El trabajo mental de concentración es equiparable al esfuerzo físico de piernas y core.

Por suerte, la estrategia salió muy bien y tuvo sus resultados: posición 48 en la general y el puesto 19 en su categoría. Entre 500 personas que salieron hoy de corredores profesionales, no está nada mal. Aún así, hay que tener calma y tomarse esto como una simple referencia. Cada día hay que pelear con todos los corredores y puede haber muchos participantes que han sido conservadores en esta etapa y apretarán las dos siguientes.

Mañana toca una etapa más técnica, con más desnivel y un poco más dura.
Damas y caballeros, abran juego.
PD: Disculpen las pocas fotos y un texto poco lúcido pero son las mil de la noche y el día ha sido la “reconcha de su madre”